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@mariamonterofoto

Los mejillones son unos moluscos muy nutritivos que podemos adquirir frescos durante todo el año y a buen precio. Simplemente abiertos al vapor resultan exquisitos, pero cocinados en salsa se convierten en un primer plato perfecto, que pide mojar pan sin parar. Quizás con tomate sea una de las maneras más humildes de servir estos bivalvos, pero no por ello resultan menos sabrosos.

La clave de esta receta es no cocer de más los mejillones, ya que perderían su jugosidad. Por ello, en cuanto se abran, hay que apartarlos del calor. Al final de la preparación, bastará con calentarlos unos minutos en la salsa para que tomen buena temperatura sin secarse.

También es importante vigilar el punto de sal, pues el agua que sueltan los mejillones al abrirse (la cual aprovecharemos para dar sabor a la salsa) ya es muy salada de por sí. Por ello, recomendamos no añadir sal hasta el final del cocinado.

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Información de la receta

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocinado: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Raciones: 4
Categoría: entrante
Tipo de cocina: española
Calorías por ración (kcal): 478

Ingredientes de los mejillones con tomate para 4 personas

2 kg de mejillones frescos
150 ml de vino blanco
1 hoja de laurel
2 cebollas
3 dientes de ajo
1 guindilla cayena (opcional)
5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
500 g de tomate triturado
Sal
Perejil fresco

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Cómo hacer mejillones con tomate

Comenzamos limpiando bien 2 kg de mejillones frescos. Raspamos ligeramente las conchas con una puntilla para eliminar las impurezas que puedan tener adheridas: no queremos que estas terminen en la salsa. Si hay alguno roto, lo retiramos, pues puede estar en malas condiciones. Los enjuagamos bajo el chorro del agua fría, los escurrimos y los ponemos en una cazuela amplia con 150 ml de vino blanco y 1 hoja de laurel.

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Ponemos la tapa y llevamos a fuego fuerte. Al cabo de 2 o 3 minutos, destapamos la cazuela y, con unas pinzas o una espumadera, vamos retirando a una fuente los mejillones que se vayan abriendo. Desechamos los que no se abran.

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Filtramos el jugo de cocción que quede en la olla con ayuda de una estameña, un colador o con una gasa o tela de algodón limpia. Reservamos.

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Pelamos y picamos lo más finamente posible 2 cebollas y 3 dientes de ajo.

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Enjuagamos la cazuela y la ponemos a fuego medio. Echamos en ella 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Añadimos las cebollas y los ajos picados, y 1 cayena si nos gusta con un matiz picante. Para un extra de picante, podemos añadir más cayena y ponerla troceada. Dejamos cocinar el sofrito unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se agarre a la cazuela.

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Pasado este tiempo, la cebolla habrá empezado a dorarse: es entonces cuando añadimos 500 g de tomate triturado y el caldo de cocción de los mejillones. Subimos el fuego y llevamos la salsa de tomate a ebullición. Cuando empiece a hervir, bajamos la potencia de la cocina y la dejamos reducir unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando. El tomate tiene que guisarse y espesarse.

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Mientras la salsa se cocina, terminamos de preparar los mejillones: retiramos la mitad de la concha que haya quedado sin carne y los bisos, que son los filamentos con los que se adhieren a las rocas.

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Una vez la salsa esté lista, es momento de rectificar el punto de sal y devolver los mejillones a la cazuela. Calentamos 1 o 2 minutos más el conjunto, meneando el recipiente con movimientos circulares para que la salsa impregne los mejillones.

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¡Y ya están listos! Espolvoreamos con un poco de perejil picado y llevamos a la mesa recién hechos.

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Resumen fácil de preparación

Lavamos los mejillones y los ponemos en una cazuela con el vino y el laurel
Los llevamos a fuego fuerte tapados y, según se abran, los retiramos a una fuente
Filtramos y reservamos el jugo de cocción que quede en la cazuela
Pelamos y picamos las cebollas y los ajos
Los sofreímos en aceite de oliva unos 10 minutos
Añadimos el tomate triturado y el agua de cocción de los mejillones y dejamos a fuego suave 10-15 minutos
Separamos las dos conchas de cada mejillón y nos quedamos con la que tenga carne
Probamos de sal, ponemos los mejillones en la cazuela con la salsa y calentamos un par de minutos
Espolvoreamos con perejil y servimos calientes